Una pequeña reseña sobre el indicio y la prueba (como conceptos)

En una investigación solemos trabajar con indicios y luego pruebas. Pero no son pocas las ocasiones en los que se tratan ambos conceptos como similares e incluso sinónimos, sobre todo, en la redacción de los informes periciales y claro está, no puede ser así. Con todo ello, no vamos a citar aquí ninguna fuente jurídica puesto que el objetivo del blog es siempre centrarse en aspectos criminológicos y criminalísticos con el fin de establecer la base sobre la sistemática de análisis. No obstante, por si el verdadero interés es el Derecho, en la bibliografía os dejo unos artículos interesantes para comprender los conceptos, ya que después, tendríamos que hablar de esa «unión» de ambos conceptos en la «prueba indiciaria», que no sería más, en nuestro caso, que esa interrelación metodológica de la que hablamos ahora (y llevamos tiempo haciéndolo). De ahí la primera frase del artículo «primero con indicios y luego con pruebas». 

Los indicios, en el contexto de la investigación criminalística (o forense), son «pistas» iniciales que sugieren la existencia de un hecho o evento. Estas pistas sirven como punto de partida, orientando a los investigadores hacia posibles líneas de investigación. Pueden manifestarse como observaciones, circunstancias, datos o pequeñas piezas de información que, cuando se conectan, ofrecen perspectivas sobre un posible curso de eventos. Por ejemplo, la detección de huellas dactilares en la escena del crimen se considera un indicio. Aunque indica la posible participación de una persona, por sí solo, no constituye una prueba concluyente, más allá de que esa huella, perteneciente a un sujeto, está allí (no sabemos desde cuándo ni por qué. Ni tiempo ni causa).

En contraste, las pruebas son elementos que han pasado por un riguroso proceso de validación y tienen un valor probatorio sustancial. Estas pruebas son el resultado del análisis de los indicios recopilados durante la investigación. Para ser consideradas admisibles en un tribunal, las pruebas deben cumplir con estándares específicos de autenticidad, relevancia y fiabilidad.

Este conocimiento guía la dirección de la investigación, asegurando que los investigadores sigan líneas de indagación pertinentes. Además, esta distinción es crucial en el sistema legal, donde solo las pruebas admisibles y relevantes son consideradas en un juicio.

Podríamos decir que mientras los indicios señalan el camino y sugieren posibles líneas de investigación, las pruebas son los cimientos sólidos sobre los cuales se  asienta la verdad. Esta distinción aclara la naturaleza progresiva del proceso de investigación y destaca la importancia de recopilar, analizar y presentar pruebas sólidas para garantizar los resultados obtenidos. Si nos fijamos bien, no es más que la aplicación de la metodología explicada muchas veces, al ámbito jurídico. ¿Recuerdas cuándo hemos hablado, aquí, en el podcast,… de hecho siempre que podemos, sobre la diferencia de lo objetivo y empírico? Un dato objetivo es aquel que obtenemos sin un contexto y sin necesidad de relacionar con otro. La huella de una frenada en un accidente o el indicio lofoscópico en la escena. Con ello, con lo objetivo, debemos buscar lo empírico. Así, si un dato como la huella de una frenada la podemos unir con el dibujo de una rueda y este con un vehículo, o el rastro lofoscópico con un sujeto, estamos obteniendo un dato empírico, válido, validado y validable. Se trataría de un paralelismo que nos ayuda a comprender que existe una jerarquía, por supuesto. Un orden de importancia, claro está. Pero no exclusión de uno hacia otro porque de hecho, la búsqueda de la relación, interrelación y correlación entre ellos, es lo que otorga las garantías probatorias y empíricas, y ese es el trabajo del experto investigador. El luego, lo válido lo empírico, es la aportación de la prueba. 

Por si interesa ampliar a nivel jurídico:

Colmenarejo Jover, R. (2016). La prueba de indicios en el proceso penal. 

Dexia abogados (2022). Indicios, evidencias y pruebas: ¿qué son y en qué se diferencian?