Sube la delincuencia en España (comparación trimestral) y ¿es solo el principio?

 

Balance de criminalidad. Portal de Estadística de Criminalidad. 2023.

Para cualquier profesional que se dedique a la Criminología, el portal estadístico de criminalidad es de consulta obligatoria y casi podríamos decir que diaria (de visita y de lectura). No vamos aquí a estudiar estadísticamente el Balance trimestral que se ha publicado, sino simplemente dar unas pinceladas sobre la lectura, porque se ha expuesto en multitud de medios la tabla nacional y ya aprovecho el tirón. Básicamente se compara el trimestre de enero a marzo de los años 2022 y 2023 y la conclusión a nivel nacional es que la delincuencia ha crecido un 7,20% (bueno, para ser exactos, hay una variación positiva de 7,20%). En términos estadísticos, y sobre todo cuando se refiere a la criminalidad total (en este caso convencional y ciber (ahora ahondamos en esto)), es, para que nos entendamos, un dato a tener muy en cuenta, negativamente hablando. Aquí también debemos dar un pequeño tirón de orejas a la presentación de los datos, del documento. Primero, creo que debe cuidarse algo más la presentación (ni portada ni índice, nunca, y eso solo para empezar), pero sobre todo, en cuanto a la exposición de los datos. Seamos sinceros, estos balances , de 494 páginas (aunque la inmensa mayoría sean tablas) no los lee una mayoría (como pasa por ejemplo con el BOE, que tampoco se lee diariamente, vuelvo a repetir, por la mayoría), y como mucho, cunado hay algún dato a resaltar, se expone así, sin contexto, como la tabla. Si la observamos desde un punto de vista general, vemos dos grandes bloques, uno de «Criminalidad convencional» y otro de «Cibercriminalidad», lo cual puede hacer pensar que está un poco, digamos, «cogido con pinzas». En el acervo popular, la criminalidad convencional son esos pequeños hurtos o robos, el que alguien entra en una tienda y sale corriendo tras coger una manzana, etc. Pero no creo que mucha gente considere el primer ítem, es decir «Homicidios dolosos y asesinatos consumados» como «convencional» o la «Agresión sexual con penetración» como algo «normal» dentro de la criminalidad española. Eso sí, parece que va camino de hacerse o que así se perciba.  Por otro lado, vemos que la «convencional» presenta once ítems, mientras que la «ciberdelincuencia», únicamente dos (sin ser expertos en el ámbito informático creo que podrían ser algo más específicos en la tabla general que es la que mirará la mayoría).  Todos los delitos, absolutamente todos, crecen respecto al trimestre, es decir, al mismo periodo de 2022. Los que menos, el «resto de criminalidad convencional» (sí, yo tampoco sé exactamente a lo que se refiere) y el que más, con una variación del 161,50% (pasando de 13 a 34), agárrese, los secuestros (que como todo el mundo sabe, es algo convencional dentro de la criminalidad). Esta trampa en la denominación «convencional», que se explica como «toda forma de criminalidad no cometidas en el espacio ciber(…)», unas líneas antes de exponer la tabla, y que, eliminando ese espacio «ciber» presenta una variación del 5,8%, es un reflejo de la sociedad. Sí, en nuestro podcast, en ocasiones hemos hablado de la seguridad y sus dos grandes esferas, la seguridad real y objetiva, y el sentimiento de seguridad, la parte subjetiva. Normalmente tienen una relación equilibrada. Cuando más seguridad real existe (es decir, los datos son positivos respecto a estos. Pocos delitos, rápida resolución de los que son percibidos como preocupantes, etc.) la percepción subjetiva es alta, la gente se siente segura. Cuando no son coincidentes, existe por ejemplo un alto grado de seguridad real pero los ciudadanos no lo sienten así, hay que estudiar la causa. En este caso y a falta de datos «buenos», creo que se puede generalizar que en España hay una creciente percepción de inseguridad de unos años a esta parte que correspondería con este aumento real de la criminalidad, ya veremos si exponencial. Como decíamos, uno de los aspectos que puede convertirse en contraproducente a la hora de estructurar de manera tan general los ítems de lo que es el «convencionalismo criminal» es que haya que disminuir, en este caso, once ítems y no menos, muchos menos, para poder instaurar una percepción confiable. Me explico. No todos los delitos crean esa «alarma social» (e individual) de igual manera. Un asesinato en tu calle alarma más que el robo de un tomate de la frutería, aunque lo haga la misma persona. La primera (el «asesinato»), para ti, al menos hasta ahora, era una excepcionalidad en la criminalidad que podías observar en tu vida diaria, la segunda, aunque también, sobre todo cuando no estás acostumbrado a ella (a la criminalidad), es más normalizada (no te creará un trauma ver a alguien coger un tomate y salir corriendo). Pero aquí, los están igualando, y aunque parezca que es bueno (no para nosotros sino para los que así lo exponen) para «difuminar» esa subida, a la larga, será contraproducente y sobre todo cuando se realicen análisis, por parte de expertos independientes, de esos datos. Hace tiempo, leer que había aumentado un 5,80% la criminalidad convencional, podría pasar por algo que se ha dado en la comparativa trimestral por algo casual, de casualidad. A día de hoy, el ciudadano tiene multitud de fuentes de información que le aportarán, como mínimo, todas las visiones posibles (un 5,80% en la delincuencia convencional, un 13,8 en la ciber y una variabilidad total del 7,20% es mucho para un país como España, que era considerado de los más seguros del mundo. Esto, antiguamente como mucho lo escuchabas una vez, ahora, en boca de muchos más profesionales). Por cierto, además del general, del «desglose» total, le animamos también a realizar la lectura por provincias y municipios, vea la suya, a ver si hay un aumento de la variación o no. 

 

Y ya para terminar, únicamente exponer el que sería el siguiente paso. La(s) tabla(s) de este balance son lo que se conoce como estadística descriptiva y/o frecuencial, es decir, informa, describe, para que nos entendamos, de los porcentajes de cada tipo penal. Y esto es necesario, sin duda, pero solo es el primer paso. La Criminología, en esto tiene los objetivos bastante especificados: Aportar datos para la prevención. Y, ¿Cuáles son estos datos? el estudiar, primero las correlaciones que han hecho que este aumento se dé (y continúe), y segundo, si es posible, conocer las causas de las mismas para poder incidir. Es decir, extraemos el tipo, por ejemplo, «Homicidios dolosos y asesinatos consumados» y analizamos (1) las variables que lo componen, (2) la correlaciones del aumento, y (3) la causa que lo ha originado. Aunque en este caso creo que lo óptimo sería el separar dos constructos, por un lado los homicidios y por otro los asesinatos (y luego dentro de ellos consumados y no consumados (tal vez haciéndolo así nos llevaríamos «más susto»)). Estudiandólo de esta manera, podría crearse algo más de alarma, pero respecto al análisis, sería lo más correcto, y esto solo como premisa general. Estas conclusiones, sobre todo las causas de ese aumento por tipo de delito, es el verdadero objetivo y el grueso real en el que hay que trabajar e intervenir para reducir la criminalidad, de eso no hay duda, y debe hacerse (o debería) sea cual fuese la causa y/o el ámbito en el que debería intervenirse (nos gustara o no, cuando se aplica la ciencia, los «gustos» se dejan de lado). Ya veremos con el siguiente «Balance Trimestral» si hay mejor en el continente y/o en el contenido. ¿Cree que debemos ser optimistas a este respecto?