La evaluación de riesgos en víctimas de violencia. Un ámbito específico como ejemplo general de la importancia de la criminología.

 

A cualquier estudiante de criminología le habrán preguntado, probablemente más de una, de dos y de tres veces, ¿para qué sirve la disciplina fuera de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado?  ¿Para qué sirve la criminología si no es para «entrar» en la policía? Y, seamos sinceros, en muchas ocasiones nos perdemos en las explicaciones, y por eso creo que el trabajo académico que hoy recomiendo como lectura, puede se un buen ejemplo (incluso ilustrativo) del valor de la criminología como disciplina científica, porque no solo muestra su metodología, sino también, su pragmatismo. 

El título del artículo es «Evaluación de riesgos en víctimas de violencia de género: Análisis de las discrepancias entre los informes policiales y forenses» (en inglés). El trabajo analiza datos, tanto de los informes policiales como forenses, para estudiar el grado de concordancia, es decir, si ambos tienen la misma validez, midiendo lo que pretenden medir (visto de otro modo, si sirven para lo que dicen que sirven), desde un punto de vista metodológico. Estudiar si lo que se pone en práctica en el ámbito criminológico, tiene el respaldo de la criminología. Y no solo eso, dado que (¡cuidado «spoiler»!), hay un grado de concordancia alto, se pudo extraer dados los conocimientos aportados, un perfil, en este caso tanto de víctima como victimario, que podría (y podrá), ayudar en la prognosis criminológica. 

Pero, ¿por qué este es un buen ejemplo de lo antes expuesto si quienes intervienen, o mejor dicho, los objetos de evaluación son, por un lado los pertenecientes a los CC.FF.SS. y por otro de las unidades de valoración adscritas al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (es decir, a la criminalística)? Es un totum revolutum,… y también es la respuesta. En primer lugar, como hemos dicho en lo que podríamos denominar la primera conclusión, el hallar esa concordancia requiere la aplicación metodológica específica, con la cual trabaja la criminología. Respecto a la segunda conclusión, esta deriva directamente de un ámbito de estudio criminológico, como es el perfilado criminal, obteniendo tanto datos del victimario como de la víctima (ahondando en otra especialidad, la victimología). Y además, todo ello, estudiando aspecto tanto policiales como forenses (informes de ambas tipologías), por lo que aquí, una vez más, observamos la necesidad de la criminología y el posible (que no obligatorio), hermanamiento con distintas disciplinas (sí, sabemos que criminología y criminalística no es lo mismo, pero tampoco neguemos su posible y, por qué no decirlo, necesaria, relación. No podemos hacer de la multi e interdisciplinariedad de la criminología un argumento favorable y excluir aspectos claramente relacionados).   

Para finalizar, dos conclusiones. La primera, la recomendación de lectura para estos días, del artículo citado que referenciamos, y la segunda, la conclusión sobre la necesidad y utilidad de la criminología más allá de servir para formar parte, como único ámbito posible, de la estructura policial. De hecho, la conocida como «ciencia policial» se nutre en un porcentaje nada desdeñable de los conocimientos criminológicos (y por supuesto criminalísticos y de más ámbitos), pero esta (la criminología) abarca todo el fenómeno criminal, expandiéndose más allá de la esfera policial. La criminología no solo estudia, sino que en su práctica evalúa y analiza, aportando datos tanto para la prevención (objetivo primordial), como para la prognosis e incluso, a la investigación (policial, judicial, forense,.. es decir, práctica). Porque sí, criminología no es criminalística ni investigación policial, pero son complementarias (cuando pueden serlo).

 

Referencia

Galera et al. (2023). Evaluación de Riesgos en Víctimas de Violencia de Género: Análisis de las Discrepancias entre los Informes Policiales y Forenses. Revista iberoamericana de psicología y saludISSN 2171-2069, Vol. 14, Nº. 2, 2023págs. 46-54